RECORDANDO EL INFIERNO 2:
EL DIOS DEL TRUENO ANUNCIA SU LLEGADA
Por W. S. Boycott
El polvo de la tormenta se ha asentado. La grandiosa obra de Speed Metal que fue Kill´Em All ha gastado por completo el estéreo. Es tiempo de renovar energías y cambiar el disco. El día de hoy nos toca: Ride The Lightning. Para algunos es la pieza seminal de Metallica. Para otros es el mejor disco de Heavy Metal que se ha creado. Y aunque no lo crean, hay algunos que consideran que es el último disco de Metallica que no es comercial; es decir que para ellos el Master Of Puppets (que comentaremos el día de mañana) ya es una basura comercial y denigrante. Así es que preparen sus nudillos para comenzar a tocar la guitarra aérea a toda velocidad. Suban al máximo la perilla del volumen. Agiten sus cabezas hasta que sientan dolor en la espina dorsal. El metal está por comenzar.
Justo un año después de que-no entraron con calma-rompieron de una patada la puerta de la industria musical, regresaron al mercado con un nuevo reto: un disco totalmente distinto al anterior. Desde el comienzo del primer corte del disco, Fight Fire With Fire, sabemos que nos espera algo distinto y-muy posiblemente-magnánimo. Las dulces notas del clavicordio anuncian la llegada de la tormenta. Lentamente el teclado se inunda por el sonido de platillos y guitarras. Se desata un riff a toda velocidad y comenzamos.
Guerra nuclear. El juicio final. Muerte tras muerte. No es ningún misterio que el tema tratado en las letras de las canciones es mucho más oscuro y perturbador que las del disco anterior. Cuando antes se hablaba de brincar y golpear al compañero de a lado; ahora se habla del suicidio, de guerra civil y del fin de todos los tiempos. No se trata de un disco temático o que cuente una historia específica, más que nada retrata una visión oscura del mundo por la simple diversión de darles profundidad a las canciones. Por ejemplo, en una entrevista perdida con el vocalista y letrista James Hetfield se le preguntó sobre la idea que tuvo para escribir Fade To Black, que relata el suicidio de un joven, respondió que la letra se le había ocurrido cuando a la banda les robaron, de su camión, un juego de amplificadores.
Uno de los aspectos interesantes del disco, es que todas las canciones las escribieron al mismo tiempo que las de Kill´Em All. Hay incluso algunos cortes que comparten crédito con Dave Mustaine (primer guitarrista de Metallica que ahora es el líder de Megadeth). Es increíble valorar como podían tener un bache de rolas tan distintas y que definen de manera tan singular el disco donde aparecen. No me imagino, por ejemplo, la canción For Whom The Bells Toll estando en medio de Whiplash y No Remorse. Su fuerza como arreglistas y compositores queda por completo consolidad en este su segundo material discográfico.
La canción Fade To Black merece una mención especial. Se trata de la primera balada o canción con tempo lento del grupo. Fue muy criticada cuando salió el disco inicialmente, debido a que usaban guitarras acústicas. “Eso no es metal” se podía escuchar en voz de sus detractores. Metallica siempre se ha definido como un grupo que compone sus canciones pensando en su evolución musical y no en lo que los fanáticos puedan esperar de ellos. Este es uno de los puntos que los distingue tanto de cientos de otros grupos que tocan el mismo género musical. Ninguno de sus discos suena igual que el siguiente.
Los otros cortes del disco son igual de potentes: la compleja Ride The Lightning, que da nombre al disco, y a la vez habla de la pena de muerte. Escape y Trapped Under Ice son dos canciones que a veces son olvidadas por los fans del grupo, debido a que no son tocadas en vivo (o por lo menos con menor regularidad) pero son igual de importantes e interesantes como cualquier de sus grandes himnos del metal. Si no las conocen tanto denles un par de escuchadas y verán a lo que me refiero.
El disco se va construyendo de manera progresiva hasta culminar con dos piezas esenciales para el Heavy Metal: la primera es Creeping Death, que hasta el día de hoy siegue siendo parte esencial de su set en vivo. Aparte de los riffs pesados tan inolvidables, encontramos que es una de sus letras mejor escritas. Se habla del pasaje bíblico donde Moisés libera a los judíos de Egipto. La última pieza instrumental The Call Of Ktulu, es un corte de más de ocho minutos de duración para calmar los nervios de todo lo que acabamos de escuchar; pero que a la vez nos deja sedientos por más. Si cierran los ojos por un momento se pueden imaginar la música acompañando imágenes en una película.
La melena termina de agitarse y los niveles de adrenalina comienzan a normalizarse. El día de mañana nos vamos con Master Of Puppets. Hasta ese momento. Deben estar listos para despegar con la obra por excelencia de Metallica.
Saludos. Metal. Mano con señal de diablito al aire por favor.