RECORDANDO EL INFIERNO:
25 años del Álbum KILL´EM ALL
Por W. S. Boycott
Cada día de la semana sacaré una reseña de los 4 discos clásicos de METALLICA, para celebrar su retorno a los brazos del metal.
Acabo de sacar del archivero la copia del primer disco de Metallica: Kill´Em All y los primeros platillazos de Hit The Lights comienza a inundar las ondas auditivas. Dejen a un lado sus-aburridos-iphones G3. Tiren por la borda sus-insensibles-ipods. La música debe de ser escuchada desde un estéreo y a altos decibeles. Acomódense en su sillón favorito y hojeen el folleto del disco, que es como se debe de escuchar la buena música. Tener la libertad de movimiento para agitar su cuerpo y menear (si la tienen) su melena. Así es como se escucha la música pesada.
Podría decir, con certeza, que Kill ´EM ALL es el primer gran disco de metal. Aquellos puristas que lean esto, de seguro, se darán golpes de pecho enunciando Black Sabbath, Iron Maiden o Mercyful Fate o cuanto más grupo se les ocurra. Mi aseveración se da ya que ningún otro grupo de Heavy Metal ha logrado capturar con tanta fuerza desde su primer disco: potentes ritmos de guitarras, requintos prodigiosos y un bajo-distorsionado-que logra lo impensable; sonar como una tercera guitarra rítmica. Las letras de las canciones se convierten en un juego visual que aborda desde la llegada de los 4 caballeros del Apocalipsis hasta las peleas callejeras afuera de los conciertos de la banda.
Desde la primera canción (Hit The Lights) se anuncia la llegada de Metallica como un grupo importante. Comienza con la resonancia de la batería y las guitarras como si acabaran de terminar de tocar otra canción. De inmediato se da rienda suelta a la guitarra rítmica de James Hetfield y segundos después se desata el infierno. La segunda canción del disco: The Four Horsemen, es considerada por muchos su pieza clásica. Es el ejemplo típico de lo que define una gran canción de Metallica. Dura casi ocho minutos, comienza con velocidad, por ahí de la mitad el ritmo se disminuye para permitir un duelo de guitarras, para después volver a cobrar rapidez y culminar con un solo de guitarra del-prodigioso-Kirk Hammett. Podrá describirse con facilidad pero la compleja estructuración de la canción lo hace tan diferente a todo lo que existía hasta ese momento.
Iron Maiden eran el bastión del Heavy Metal hasta 1983, que fue cuando salió el disco. Ellos promovieron mucho el cambio de ritmo en sus canciones, pero fueron los miembros de Metallica los que lo llevaron a un plano completamente innovador. Para decirlo de otra manera, integraron todos los diversos ritmos de la canción para que sonaran como un todo. Nunca se pierde la idea de que estás escuchando la misma canción; como sí sucede con rolas de Maiden como Murders in the Rue Morgue, que aunque es grandiosa, cada que cambian las guitarras, pareciera que estás escuchando una canción completamente distinta.
Damos paso a Motorbreath, divertida rola que comienza con un excelente redoble de batería. La canción número 4 es Jump In The Fire que cambia las guitarras veloces por riffs pesados y resonantes. El track 5 da un vuelco por completo al álbum. Es un solo de bajo, del fallecido Cliff Burton. Es la única canción del disco que por un momento transciende el heavy metal y ofrece una verdadera armonía. Además de que el sonido distorsionado que logra con su pedalera es magnífico. Nadie, desde su muerte en 1986, ha logrado hacer sonar un bajo de esa manera. A mi gusto comienza la leyenda de los Dioses del Metal con esta pieza: Anesthesia (Pulling Teeth).
Para la segunda mitad de Kill ´Em All, básicamente se trata de que el escucha se abroche su cinturón de seguridad y trate de sobrevivir el golpeteo del mazo de la muerte de Metallica. Los últimos 5 tracks son veloces, agresivos y sanguinarios. La cabeza dolerá de tanto agitarla con un magnífico riff de guitarra tras otro. A lo largo de la incesante Whiplash, la magnífica Phantom Lord, la bélica brillantez de No Remorse, el clásico de clásicos de Seek & Destroy y el cierre con la brutal Metal Militia y su “Metal Up Your Ass”.
Para todos aquellos coleccionistas y fanáticos, existe una versión del disco (importada) por supuesto que viene con otros dos cortes musicales: Am I Evil y Blitzkrieg. Que aunque son covers, estos logran sonar con igual potencia y dureza como todo lo anterior.
Un excelente disco. Un clásico de metal sin duda alguna. Cómprenlo, bájenlo en línea. Como sea escúchenlo. Si son novicios tengo toda la envidia de que van a escuchar con frescura todos estos cortes clásicos. Si van por su milésima escuchada como yo. Levanto mi mano en señal de pesado y agito la cabeza con ustedes mis compañeros Metallicos.
Saludos y hasta mañana con Ride The Lightning.