Como todo el mundo sabe, la labor de mi vida ha estado dedicada a la conservación de la literatura isleña, primordialmente de las islas del Océano Índico, de donde soy oriundo. Hace unos meses quise contactarme con Carlos Fuentes para ver si -dios mediante- estaría interesado en ayudarme a publicar los escritos que, durante años, he recogido en mis viajes por los siete mares. Desgraciadamente, mi misiva pasó sin pena ni gloria. De cualquier manera, aquí la reproduzco, en su entereza, esperando que los escritos del gran Bundu Bundu no se pierdan en la ignominia.
Estimado Carlos Fuentes,
Dirá usted que soy osado y así es. Tras mucho cabildeo y espionaje, he logrado conseguir su correo electrónico (carlosfuentes@hotmail.com, ¿no se le ocurrió algo mejor?). Pero iré directo al grano: durante más de 22 años, me he dedicado a recolectar literatura isleña y aquí le escribo un pedazo de un texto fascinante de un compañero mío Madagascareño, llamado Bundu Bundu Shbar. Su libro se titula “Sonia, el atún está añejo”. Es una memoria sobre su infancia en un triste barrio de Etiopía, en donde lo obligaban a comer clavos y hacer trajes de pluma de ganso, entre otras cosas.
Y dice así…
“Sonía, si me escuchas sabrás mi nombre. Yo soy lo que soy: una bestia triste y lejana que añora las raídas suelas de sus zapatos. Ando como vagabundo (porque sólo así sé estar) por estas calles que huelen a carne seca. Y entraré por tu puerta y te veré a los ojos. Te gritaré, indignado, que tu atún ya está añejo, que está rancio, que ya no me sabe a nada que no sean pies. ¡Y te calará hasta el fondo de tu alma mi grito desgañitado de dolor!, ¡ESCÚCHAME SONIA, TU ATÚN ESTÁ AÑEJO Y YA NO LO VOY A SOPORTAR! Pero luego despierto y te veo abrazando a ese atún podrido. Lo quieres más que a mí. Por eso lo odio. ¡Maldito atún podrido!”
Es un poco dramático, pero tiene mucho suspenso. Me gusta y me asusta y esas dos reacciones en mí se forjan como algo fascinante.
Atte.
M. Canapé
P.S.: Dígame qué opina y si me permite le quiero hacer otra pregunta: ¿Usted sabe si se puede adobar algo que no sea una carne o una papa?, es decir, ¿puedo adobar a un pepino?
Hace años estaba yo buscando a Mesié Canapé.
Ahora lo he encontrado.
Bendito Vishnu?
Sï!
Pregunta: Dónde comprar la obra?